Apartamentos Casa Marcelo
Categoría: apartamentos rurales 2 llaves
Somiedo | Asturias | España | Europa

En el Parque Natural de Somiedo, Reserva de la Biosfera
Nuestros apartamentos se encuentra situados en uno de los más bellos parajes de la geografía asturiana, inmersa en el Parque Natural de Somiedo, declarado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.
Catalogado como Zona Especial de Protección para las Aves
Con su extraordinaria diversidad de flora y fauna, se trata de un espacio representativo de los ecosistemas atlánticos, propios de la montaña cantábrica; por ello, ha sido catalogado como Zona Especial de Protección para las Aves.
Disponemos de tres apartamentos rurales en una casona asturiana
Disponemos de 3 apartamentos de alquiler individual con 1 o 2 habitaciones, que han sido construidos dentro de una casona de estilo rural asturiano, decorados de forma tradicional y equipados con las más modernas comodidades.
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Características generales

Aparcamiento descubierto Baño Chimenea En la montaña Frigorífico Fuera del casco urbano Horno Información turística Jardín Juegos de mesa Lavadora Lavavajillas Mascotas se admiten Microondas Teléfono Televisión

Información de interés
Datos prácticos

Apartamentos Casa Marcelo

Se encuentra situada en uno de los más bellos parajes de la geografía asturiana, inmersa en el Parque Natural de Somiedo, declarado por la UNESCO como RESERVA DE LA BIOSFERA.

Con su extraordinaria diversidad de flora y fauna, se trata de un espacio representativo de los ecosistemas atlánticos, propios de la montaña cantábrica; por ello, ha sido catalogado como Zona Especial de Protección para las Aves.

El concejo de Somiedo es, sin lugar a dudas, la comarca asturiana que presenta un mayor interés para el montañero y no es de menor atractivo para el investigador su pasado histórico-cultural, condiciones que son esenciales para que el aficionado de la mochila disfrute plenamente en sus respectivas actividades.

Decir a priori que todo aquel que se acerque a la comarca somedana será en el futuro un asiduo visitante.

Instalaciones

Dispone de 3 apartamentos de alquiler individual con 1 o 2 habitaciones, que han sido construidos dentro de una casona de estilo rural asturiano, decorados de forma tradicional y equipados con las más modernas comodidades.

Cada apartamento cuenta con cocina completa, calefacción, agua caliente individual y baño, salón comedor con chimenea, teléfono y TV.

En los jardines que rodean Casa Marcelo dispone de mobiliario para disfrutar de la naturaleza.

Casa Marcelo también tiene aparcamiento propio en el interior de su parcela, para su total comodidad.

El entorno

Se encuentra en Veigas —pueblo situado a 6 km de Pola de Somiedo, capital del concejo—, donde también tenemos el ECOMUSEO, que recrea la forma de vida de la antigua sociedad de Somiedo, recuperando y conservando sus viviendas, los utensilios de la vida cotidiana y las herramientas de sus oficios.

La casa se encuentra a orillas del río, donde se puede practicar la pesca rodeado de un marco natural incomparable, con estupendas vistas, que hacen de Casa Marcelo un lugar acogedor y tranquilo, que invita al descanso y a la práctica de muy diversas actividades en la naturaleza. En sus inmediaciones puede encontrar rutas a caballo, practicar la pesca y la caza en temporada, senderismo, etc.

Historia de Somiedo

En Somiedo se encuentran aún formas originales de vida que han servido a sus gentes, a lo largo de los siglos, para explotar, modelar y, en definitiva, hacer habitable una naturaleza que impone duras condiciones para su «domesticación», de la que posiblemente fueron pioneros pueblos agrícolas y ganaderos del prehistórico periodo Neolítico, aunque los vestigios arqueológicos más antiguos del concejo correspondan a la posterior Edad de Bronce (2.000 antes de Cristo); de entonces son varios túmulos, como el hallado en las proximidades de El Coto de Buena Madre (El Couto), o el hacha de talón y anillas descubierto en Santullano, lugar perteneciente a la parroquia de Pigüeces.

Posteriormente, los astures, siempre extraños a todo contacto con el exterior, encerrados en sus dominios e independientes de Roma hasta finales del siglo I a. de C., fomentaron en estas tierras, donde estuvieron representados por los pésicos —pueblo ocupante de la zona centro-occidental de Asturias—, una cultura castreña, en vigor desde el 500 a. de C. al 300 d. de C., que dejó en Somiedo asentamientos tan importantes como los castros aún por estudiar de El Castietcho en Gúa, La Corona en Pola de Somiedo, del que se ha dicho que posee siete fosos defensivos, y El Remonguilla en La Riera.

Asimismo fechables en la Edad Antigua y atribuibles a una civilización prerromana son varios hallazgos numismáticos. Hacia 1920, el asturiano Aurelio de Llano, egregio investigador y folclorista, anunció haber encontrado un denario ibérico de plata en Gúa. Años después, al cavar el terreno de un paraje cercano, bautizado como El Cavao de las Pesetas (El Coto de Buenamadre), con frecuencia solían quedar al descubierto varias monedas. Un estudio del conjunto numismático efectuado en los años cincuenta concluyó que se trataba de denarios de plata ibéricos acuñados en Segóbriga y datables en el año 130 a. de C., mientras que mucho más recientemente Carmen Fernández Ochoa defendía su pertenencia a un periodo comprendido entre el 105 a. de C. y la época de Augusto. Sin embargo, continúa siendo una incógnita cuándo y cómo llegaron hasta aquí y el porqué de su ocultación o guarda.

La huella de la dominación romana de Somiedo, menos profunda que en el vecino término municipal de Belmonte de Miranda y en otras partes del occidente astur al carecer aquél de oro u otros minerales atrayentes para el invasor, quedó especialmente impresa en la calzada del puerto de La Mesa, más comúnmente conocida como El Camín Real, una vía de alto valor estratégico abierta por los romanos por encima de los cordales para comunicar el centro de Asturias, Lugo de Llanera (Lucus Asturum), con la ciudad leonesa de Astorga (Asturica Augusta), enmarcándose así en la llamada «Ruta de la Plata». La importancia de esta ruta cimera, que era el principal acceso a Asturias desde la Meseta, fue tal que en sus inmediaciones se libraron destacables batallas durante la Reconquista; viajeros y mercancías transitaron habitualmente por esta calzada hasta finales del siglo XVIII. Juan Martín afirma que «resultó clave durante la época romana, la invasión musulmana y la posterior expansión del Reino Astur». En Somiedo, el Camino discurre por los cordales del límite oriental del concejo y atraviesa el alto de San Lorenzo. (Veáse el apartado «Calzada Romana».)

Somiedo, sobre cuyo territorio y primitivo nombre propio, Sumetum, aparecen las primeras informaciones escritas en el periodo altomedieval, a partir de los siglos XI y XII y gracias al gran desarrollo ganadero de Asturias, gana protagonismo, convirtiéndose en un espacio muy apetecible por sus ricos pastos y baldíos para los monasterios de la zona suroeste asturiana, dueños de grandes propiedades ordenadas de acuerdo con una abundantísima cabaña ganadera trashumante y poseedores de un enorme poder social, político y económico, hasta el punto de mandar por completo a finales del s. XII en la tierra somedana. Es el caso del monasterio de Santa María de Lapedo, instalado en Belmonte y ocupado por monjes, que dominaba el valle del Bajo Somiedo y el Pigüeña y cuya influencia a partir de la decimosegunda centuria fue la más determinante; del de Santa María de Gúa, fundado en la segunda mitad del XII por Fernando II de León (1157-1188) y su mujer doña Urraca, habitado por una comunidad de religiosas cistercienses —que en 1412 se trasladaron a Avilés—, a las que dicho monarca otorgó el coto de Gúa («desde la piedra del Puerto que está en el Campo pasado el reguero contra Babia, hasta la otra piedra que está en las tellas de Baldeyane») y regidor del Alto Somiedo y las Babias leonesas, así como del cenobio de San Salvador de Cornellana, en el concejo de Salas, propietario de Urria y el valle de Perlunes.

Sin embargo, como muy bien señala J. Martín, «a mediados del siglo XIII la política de distribución del territorio se modifica sustancialmente. Las donaciones reales a los centros monásticos desaparecen, a la vez que se fundan numerosas polas (pueblas), en áreas ya pobladas pero con una distribución de población dispersa. El objetivo de Alfonso X con estas medidas es potenciar la creación de centros urbanos que atrajesen y concentrasen la población, centralizando la vida administrativa y económica de los núcleos rurales circundantes, contrarrestando simultáneamente el poder de los monasterios», contra el que brota una manifiesta oposición. En 1269 el mencionado monarca concede carta de puebla a los concejos de Somiedo y Belmonte de Miranda, ubicándose inicialmente la pola en el lugar belmontino de Agüera, concedido para tal propósito por el poderoso cenobio tras las negociaciones mantenidas en marzo de ese año por los representantes concejiles con su abad. La primitiva puebla, que había fracasado en el intento de aglutinar ambos territorios y de adquirir estructura urbana, se traslada en fecha ignorada a su emplazamiento actual, la Pola de Somiedo, que en 1277 constituye una hermandad en el lugar de La Espina con el concejo de Avilés y las pueblas de Pravia, Grado, Salas, Valdés, Tineo, Cangas y Allande para garantizar el orden público y la protección de sus intereses frente a la ambición de las entidades monásticas de mayor peso en la comarca, que desde el siglo XIV comienzan un pausada decadencia, en favor de una nobleza laica que asume la defensa y administración de los bienes y derechos del monasterio, en régimen de encomiendas. El primer gran beneficiado de la nueva situación fue la dinastía de los Quiñones. Uno de sus miembros, Pedro Suárez de Quiñones, conde de Luna, en recompensa por su participación en el sofocamiento de las rebeliones del conde don Alfonso, recibe en 1396 de Enrique III, además de los municipios leoneses de Riba de Sil y Laciana, el de Somiedo, rompiendo así el rey su juramento de no enajenar tierra asturiana en favor de noble alguno. La sentencia favorable obtenida por el Concejo en 1496 supone su reversión a la Corona Real durante el reinado de los Reyes Católicos y el fin de una larga etapa de abusos y atropellos cometidos por el linaje de los Quiñones, al amparo del privilegio concedido, y combatidos por vecinos y vaqueiros con sus litigios y protestas ante la Corte. Sin embargo, esta liberación será efímera, pues otra gran casa, la de los Miranda, se hará, junto con los Omaña y los Flórez, con el total control de Somiedo, donde compra con fraude los cotos realengos de Gúa-Caunedo y Aguino-Perlunes, muy en la línea de la innoble práctica caciquil que en lo político y económico la caracteriza desde su ascenso al poder en el s. XVI hasta su desaparición de la escena asturiana en el XVIII. La inevitable decadencia de los Miranda coincide en el tiempo (ss. XVII y XVIII) con nuevos episodios del enfrentamiento por los pastos, como el de la llamada revolución de las cercas, que emprenden agricultores y ganaderos, cuyos intereses chocan con los de la nobleza. Ese agravamiento de la batalla por la propiedad y la utilización del territorio se explica, fundamentalmente, por el crecimiento demográfico. Es también éste el momento del afianzamiento de los vaqueiros de alzada como «grupo social y económicamente diferenciado», brillantemente estudiado en los últimos años por el antropólogo Adolfo García Martínez, quien efectuó su trabajo de campo en los muchos pueblos vaqueiros existentes en Somiedo, entre ellos La Falguera, Perlunes, La Peral, La Llamera, El Puerto y Caunedo (véase apartado «Vaqueiros»). Los miembros de este grupo étnico podrán administrar sus haciendas tras legalizarse en 1781 los cerramientos sobre los comunales, después de un prolongado contencioso del campesinado asturiano contra la nobleza y contra unas Ordenanzas dictadas por el gobierno del Principado que favorecían descaradamente la ganadería trashumante.

Ya en el siglo XIX acontece la guerra de la Independencia, obligando a la Junta Superior de Armamento y Defensa de Asturias a refugiarse «en Somiedo, en mayo de 1810 ante el hostigamiento del general francés Bonet, que llega a creerla disuelta. Procedente de Luarca, la Junta recorre la geografía somedana (Las Morteras, La Pola, Villar de Vildas, y Caunedo —Caunéo—), declara al concejo Cantón Militar, y huye hacia León ante el avance enemigo» (J. Martín). Después de finalizar el conflicto bélico, el concejo de Somiedo adquiere su configuración actual, una vez que se abole en 1827 el régimen señorial. De esta manera pasan a formar parte del Ayuntamiento de Somiedo dos cotos que estaban fuera de su jurisdicción: el de Clavillas y Valcárcel, propiedad de la casa de Omaña, y el de Aguino-Perlunes, que pertenecía conjuntamente a los Flórez y a los marqueses de Valdecarzana. Un tercer coto, el de Gúa-Caunedo, antaño en manos de la casa de Miranda, ya había sido adquirido por los vecinos a mediados del siglo XVIII.

La primera guerra carlista afecta al concejo. Aquí, en 1836, se producen «desiguales encuentros entre el batallón Primero de Asturias al mando de José Flores y el ejército liberal» (J. M. Rguez.) y el 26 de octubre de ese año la partida carlista del general Sanz, en su precipitada huida de Asturias ante el contundente acoso liberal, utiliza los puertos de La Mesa y Somiedo.

El concejo somedano entró en el siglo XX manteniendo la hegemonía de las actividades agrarias. En los primeros años la excepción sería la puesta en marcha en verano de 1917 de la Central hidroeléctrica de La Malva, la primera del concejo, explotada por la Sociedad Civil Privada Saltos de Agua de Somiedo; ubicada en el paraje conocido como Cueva de La Malva, en la margen derecha del río Somiedo —aguas arriba de la Mesta del río Saliencia— y al pie del monte Gurugú, desde entonces, ininterrumpidamente, la Central, que luego fue ampliada, sigue produciendo energía. Su establecimiento en la segunda década del siglo trajo la prosperidad económica, sirviendo de momentáneo freno a la emigración en un concejo amenazado por la despoblación. La Malva aprovecha el agua de unas cuencas topográficas que totalizan casi 39 kilómetros cuadrados y produce una energía media anual de 43 GWh.

Durante la guerra civil española quedó fijado el frente de lucha en el contorno de El Puerto, donde resultaron particularmente duros los enfrentamientos invernales entre las tropas republicanas y las de los insurrectos, con dominio alterno, que se rompió en octubre de 1937 coincidiendo con la rendición a los nacionales de la zona central de Asturias, que se mantenía fiel a la República. El 25 de octubre de ese año el teniente coronel Manso y sus hombres protagonizan la marcha definitiva sobre el concejo.

Después de la contienda civil, las actividades agropecuarias continúan siendo el soporte económico de Somiedo, que se especializa en la ganadería enfocada hacia la producción de carne para abastecer a la zona central de Asturias, sometida a una fuerte industrialización, a la que Somiedo permanece ajeno. La Central hidroeléctrica de La Riera, el segundo de los saltos de agua somedanos, que, aprovechando las aguas de los ríos Somiedo y Saliencia, comenzó a funcionar en enero de 1946, produciendo actualmente una energía media anual de 36 GWh, y las modestas explotaciones mineras de Saliencia (hierro) y Caunedo (cinabrio), abiertas entre 1950 y 1978, son lo más representativo de unas actividades no agrarias que siguen teniendo escaso peso en la economía local.

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Parque Natural de Somiedo

Localización: El Parque Natural de Somiedo se encuentra situado en el sector meridional de Asturias, en los límites entre las zonas de montaña central y occidental. Con una superficie de 423 kilómetros cuadrados, ocupa la totalidad del municipio de Somiedo y pequeñas partes de los concejos lindantes de Belmonte y Teverga.

Características generales: Este parque es uno de los espacios más representativos de los ecosistemas de montaña del norte de la Península Ibérica. Sus agrestes paisajes, antaño modelados por la acción de los hielos y hoy cubiertos por un mosaico vegetal en el que predominan los bosques de haya y de roble, albergan una de las poblaciones de oso pardo más importantes de Europa occidental, además de una amplia variedad de especies animales y vegetales propias de las montañas cantábricas.

Somiedo es, pues, un maravilloso parque de montaña situado en la vertiente norte de la cordillera Cantábrica, mezcla de diferentes paisajes mágicos, como los lagos de Saliencia (La Cueva, Calabazosa y Cerveiriz), comunicados entre sí por sumideros, o el del Valle, el mayor y más profundo de los lagos asturianos, ubicado a 1.555 m de altitud. Gracias a su orografía, una de las más accidentadas de Asturias, ha podido mantener su naturaleza y, con la «complicidad» de un clima duro, de inviernos muy fríos y nieve en abundancia, ha puesto obstáculos al poblamiento humano, aunque el hombre supo sobreponerse a las dificultades a través de un «modelo rotacional de ganadería extensiva que ha creado un paisaje peculiar (las brañas), de gran riqueza etnográfica» (Luis Mario Arce). La vida del hombre está aquí estrechamente vinculada al medio natural, y se basa en la ganadería bovina para la producción de carne. Asimismo, la arquitectura rural es una de las más sobresalientes de Asturias. Las cabañas de «teito» o cubierta vegetal en las altas brañas de montaña, donde los ganaderos permanecen con sus rebaños a lo largo de los meses de primavera y verano, constituyen una de las imágenes más peculiares de la huella del hombre en Somiedo. Las brañas, que como La Peral o La Pornacal nos transportan a tiempos lejanos, los valles glaciares y los lagos constituyen las notas paisajísticas distintivas del Parque Natural de Somiedo, que tiene en el Pigüeña, Somiedo, Aguinu o Perlunes, El Vatche y Saliencia sus principales cursos fluviales. Las diferentes alturas y la existencia, en su composición, de distintos tipos de rocas pizarras, areniscas, cuarcitas y calizas, especialmente favorecen la presencia de una diversidad vegetal excepcional, y el reducido poblamiento y unas tierras agrestes han hecho posible la conservación de bosques autóctonos asturianos. Consecuencia de todo ello es la supervivencia del oso pardo («Ursus arctos») que forma aquí la mayor población de la Península Ibérica, así como de otros mamíferos, caso del lobo, la nutria, el zorro, el rebeco, el corzo, el venado, el jabalí, etc., y aves como el urogallo o faisán, todo un símbolo de la Naturaleza asturiana, lo mismo que el oso y el salmón, el águila real, el halcón peregrino o el azor, entre otros muchos.

Coronan el parque grandes cumbres que superan los 2.000 m de altura, entre ellos El Cornón (2.194 m), Penaorniz (2.190 m), Muriabra (2.128 m) y Los Picos Albos (2.109 m).

El concejo de Somiedo fue declarado Parque Natural en junio de 1988, pues respondía a lo contemplado en la Ley de protección de los espacios naturales del Principado de Asturias: los Parques «son áreas naturales, poco transformadas por la explotación u ocupación humanas que, en razón a la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas, poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente». La declaración del Parque Natural de Somiedo, tal como se expresa en el artículo primero de la Ley 2/1988, de 10 de junio, del Principado de Asturias, tiene como finalidad «[...] garantizar la conservación de los cualificados valores naturales del área, haciéndolos compatibles con el mantenimiento y mejora de las actividades tradicionales, con el desarrollo económico y social de la zona y con el fomento del conocimiento y disfrute de dichos valores».

El 9 de noviembre de 2000, Somiedo, junto con la Reserva Natural Integral de Muniellos, otro espacio emblemático de la Asturias verde, fue declarado por la UNESCO «Reserva de la Biosfera», la más alta distinción que puede recibir un espacio protegido. El Gobierno del Principado de Asturias, en su solicitud ante dicho organismo, destacaba como principales valores de ambos el alto grado de conservación, la originalidad y la diversidad ambiental y paisajística, a lo que se suma un acervo cultural y humano singular. Los expertos destacan, como algunas de las características ambientales más sobresalientes del Parque Natural de Somiedo, las más de 185 especies de vertebrados, los importantes bosques de hayas, robles y abedules, o la presencia de especies tan valiosas como el oso, el urogallo, el rebeco, la nutria, los murciélagos, el águila real, el pito negro o el mirlo acuático.

El Príncipe de Asturias, D. Felipe de Borbón, quiso honrar la labor y el amor de los somedanos por el Parque visitándolo el día 20 de octubre de 1990; de ello da fe una placa que hay en el exterior del edificio de la Casa Consistorial, donde hizo acto de presencia.

DECLARACION DEL PARQUE NATURAL DE SOMIEDO

Ley 2/88, de 10 de junio, por la que se declara el Parque Natural de Somiedo

EL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS

Sea notorio que la Junta General del Principado ha aprobado, y yo, en nombre de Su Majestad el Rey, y de acuerdo con lo dispuesto en el art. 31.2 del Estatuto de Autonomía para Asturias, vengo en promulgar la siguiente Ley por la que se declara el Parque Natural de Somiedo.

Preámbulo

El concejo de Somiedo, cuyo territorio comprende íntegramente la cuenca alta del río Pigüeña y la de su tributario el Somiedo, posee un variado sustrato rocoso, lo que, unido a su acusado relieve y a las condiciones climáticas reinantes, ha condicionado un poblamiento de seres vivos que, junto con las tradicionales actividades humanas, configura un conjunto de ecosistemas y paisajes de extraordinario valor.

En Somiedo, se conservan muchas de las especies más representativas de la fauna de la Cordillera Cantábrica, originales sistemas de explotación de la tierra derivados de la trashumancia de los vaqueiros y seculares elementos arquitectónicos como las cabañas de «teito» que, aunque no exclusivas de este concejo, tienen en él importantes vestigios.

Paralelamente a esto, las duras condiciones ambientales han impuesto severas restricciones al poblamiento humano, lo que, unido a las dificultades de comunicación, a la escasez de suelos útiles para la agricultura, la ausencia de recursos mineros y otras circunstancias de menor relieve, explican sobradamente el que Somiedo tenga una de las rentas «pér cápita» más baja de Asturias y sea uno de los concejos con más baja densidad de población, que muestra una tendencia decreciente y un notable envejecimiento.

Esta crítica situación demográfica junto con la creciente tendencia al abandono de los usos humanos tradicionales, unido fundamentalmente a alteraciones por efecto de obras de infraestructura, incendios forestales y a proyectos de explotación de algunos de los recursos naturales somedanos, ponen de relieve la necesidad de dotar a este concejo de una figura legal que defina un nuevo modelo de gestión del conjunto de recursos naturales. Este modelo ha de garantizar el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales y, a la vez, preservar la diversidad de seres vivos, permitiendo una utilización sostenida de las especies y los ecosistemas, y contribuir al desarrollo de la comunidad rural asentada en el concejo, mediante la protección legal del patrimonio natural del mismo.

En este sentido, la Ley 2 de mayo de 1975, de espacios naturales protegidos, ofrece el marco de actuación capaz de sentar los criterios para el desarrollo del concejo de Somiedo desde la perspectiva que se acaba de exponer, mediante su declaración como parque natural, que lejos de suponer una rémora para su impulso socioeconómico, debe ser el instrumento que invierta las tendencias anteriormente descritas.

Tal declaración significa la elección de una vía idónea para el aprovechamiento de los recursos naturales del concejo, a fin de conseguir, sin degradarlos, el pleno desarrollo del área, potenciando y ordenando las actividades turísticas, de montaña, educacionales, recreativas y en general, las socioeconómicas, con toda la mejora de infraestructuras que esto requiere y, por supuesto, dentro del más escrupuloso respeto a los valores que se tratan de proteger.

La declaración como parque natural del término municipal permite hacer compatible la conservación del medio natural y el adecuado aprovechamiento de los recursos en beneficio de la calidad de vida de sus habitantes, del disfrute general de los atractivos naturales de la zona y su conocimiento y difusión y supone, en fin, aunar en un solo marco legal las distintas medidas de protección que inciden en este concejo. Así, las disposiciones contenidas en las normas subsidiarias de planeamiento municipal y en el régimen de reserva nacional de caza se ven complementadas dentro del nuevo orden que supone el parque natural.

Para alcanzar los objetivos señalados, la presente Ley dota al parque natural de la estructura administrativa de gestión y de los instrumentos planificatorios adecuados.

Por ello, se regula la constitución de una Junta del Parque como órgano eminentemente consultivo, donde están representadas la Administración de la Comunidad Autonómica, el concejo de Somiedo y los propietarios de la zona. Asimismo, se contempla la posibilidad de que la Administración Central y la Universidad de Oviedo también estén representadas, así como las entidades, asociaciones y grupos que realicen actividades relacionadas con los valores que al parque corresponde proteger.

Con carácter claramente ejecutivo, se prevé la existencia de un Consejo Rector, cuya composición se conforma con representantes de la Administración del Principado y del Ayuntamiento de Somiedo. Este órgano, además de ser el responsable de la planificación y gestión del parque, se ha diseñado como el lugar de encuentro entre las Administraciones local y autonómica, verdaderas protagonistas del desarrollo de los objetivos del parque. La primera, por ser el marco territorial que recibe tal declaración como espacio natural protegido y la segunda, por ser su principal impulsor económico.

Como órgano unipersonal con funciones de coordinación y supervisión de las actuaciones aprobadas por la administración del parque, así como las de propuestas de los programas de gestión anuales y las de secretaría de los órganos colegiados, la ley regula la existencia de un Director-Conservador.

Las actuaciones planificatorias se centran en la figura de los planes de uso y protección y en los programas de gestión anuales.

Los primeros de ellos contendrán las directrices generales de ordenación y uso del parque y las previsiones de equipamientos, servicios e infraestructuras, con una vigencia de cuatro años. Al no concebirse los planes como un documento cerrado, se prevé también la posibilidad de su modificación.

Por otra parte, a través de los programas de gestión anuales, se formularán las previsiones de inversiones y actuaciones para cubrir los objetivos fijados en el plan de usos y protección.

Finalmente, se hacen las correspondientes previsiones en cuanto a donaciones presupuestarias para el desarrollo del contenido de los citados planes y programas; se contempla la posibilidad de indemnización como consecuencia de las limitaciones de derechos patrimoniales que pudieran verse afectados; se establece el correspondiente régimen sancionador, y se fija el procedimiento a seguir para una posible ampliación del parque.

Artículo 1

Se declara Parque Natural los terrenos comprendidos dentro de los límites administrativos del Concejo de Somiedo, con la finalidad de garantizar la conservación de los cualificados valores naturales del área, haciéndolos compatibles con el mantenimiento y mejora de las actividades tradicionales, con el desarrollo económico y social de la zona y con el fomento del conocimiento y disfrute de dichos valores.

La denominación de este espacio a afectos de lo establecido en la Ley 15/1975, de 2 de mayo, de espacios naturales protegidos, será la de «Parque Natural de Somiedo».

Artículo 2

Para el mejor cumplimiento de la finalidad del Parque Natural de Somiedo y con dependencia de la Consejería de Agricultura y Pesca, se constituirán la Junta del Parque y el Consejo Rector del mismo, y se designará un Director-Conservador.

Artículo 3

  1. La Junta del Parque, cuya composición y régimen de funcionamiento será establecido reglamentariamente, tendrá las siguientes funciones:

a) Informar preceptivamente los planes de uso y protección del Parque, proponiendo, en su caso, las medidas que considere oportunas para la conservación, mejora y conocimiento del Parque Natural y para el desarrollo económico y social de la zona.

b) Velar por el cumplimiento de las finalidades del Parque.

c) Promover y fomentar actuaciones para el estudio, divulgación y disfrute de los valores del Parque.

d) Informar cualquier asunto que le someta el Consejo Rector.

  1. La Junta se integrará por representantes, en número igual, de la Administración del Principado, del Ayuntamiento de Somiedo y de los titulares de los derechos afectados. Igualmente, podrán formar parte de la misma representantes de la Administración del Estado, de la Universidad de Oviedo y de entidades, asociaciones y grupos que realicen actividades con los valores que al Parque corresponde proteger.

Artículo 4

  1. Al Consejo Rector del Parque le corresponderá ejercer las siguientes funciones:

a) Aprobar inicialmente los planes de uso y protección del Parque y elaborar los programas de gestión.

b) Informar preceptivamente, de conformidad con lo que establezcan los planes de uso y protección del Parque, los planes, normas y actuaciones administrativas que afecten al ámbito del Parque.

c) Vigilar el cumplimiento de los planes de uso y protección y de los programas de gestión.

d) Promover cerca de los organismos competentes las actuaciones necesarias para salvar los valores del Parque.

  1. Reglamentariamente se regulará el régimen de funcionamiento y la composición del Consejo Rector, que se integrará exclusivamente por representantes de la Administración del Principado y del Ayuntamiento de Somiedo.

Artículo 5

  1. El Director-Conservador ejercerá funciones de conservación y supervisión de las actuaciones que se desarrollen en el parque y, en particular, las siguientes:

a) Coordinar y, en su caso, realizar las actividades necesarias para la ejecución de los programas de gestión del Parque.

b) Hacer el seguimiento, en general, de las actividades desarrolladas en el Parque por los órganos de la Administración de la Comunidad Autónoma y, en particular, de la ejecución de los planes de uso y protección del Parque y de los programas de gestión.

c) Formular el Consejo Rector las propuestas para la elaboración de los programas de gestión.

d) Elaborar la memoria anual sobre la gestión del Parque.

  1. El Director-Conservador será nombrado por el Consejo de Gobierno, a propuesta del Consejero de Agricultura y Pesca, oída la Junta del Parque.

Artículo 6

  1. La determinación de los usos y actuaciones a realizar en el Parque se establecerá en los planes de uso y protección y en los programas de gestión.
  2. Los planes, que serán de vigencia cuatrienal, contendrán, al menos, las directrices generales de ordenación de usos del Parque, así como las normas de protección del mismo, e incluirán previsiones para equipamientos, servicios e infraestructuras.

  3. Los programas de gestión, de duración anual, determinarán las actuaciones necesarias para el desarrollo del contenido de los planes de uso y protección del Parque.

  4. Reglamentariamente se establecerá el procedimiento para la elaboración, aprobación y modificación de los planes, aprobación y modificación de los planes, que, en todo caso, serán sometidos al trámite de información pública y de los programas de gestión.

Artículo 7

A fin de atender los gastos de funcionamiento y el desarrollo de las previsiones que se contengan en los programas de gestión del Parque Natural, se habilitarán los créditos oportunos, asignados principalmente a la Consejería de Agricultura y Pesca, sin perjuicio de las colaboraciones de otros órganos o entidades públicas o privadas, que puedan tener interés en coadyuvar a la mejor gestión del Parque.

Artículo 8

Cualquier limitación singular de la propiedad privada o de los derechos e intereses patrimoniales legítimos que resulten afectados por la ejecución de los planes de uso y protección o de los programas de gestión del Parque Natural de Somiedo, serán objeto de indemnización, de acuerdo con lo establecido en la Ley de Expropiación Forzosa.

Artículo 9

El incumplimiento o infracción de las normas reguladoras del régimen especial de protección del Parque será sancionado de acuerdo con lo que dispone la legislación de espacios naturales protegidos y sobre el régimen del suelo y ordenación urbana y demás disposiciones específicas aplicables. Los infractores estarán obligados, en cualquier caso, a reparar los daños causados y a restituir los lugares alterados a su situación inicial.

Artículo 10

Las entidades, organismos o corporaciones que intervengan en el otorgamiento de licencias, concesiones administrativas o cualquier otra clase de autorizaciones para la ejecución de actuaciones dentro del área territorial del Parque, estarán obligados a observar el cumplimiento de las determinaciones que se deriven de lo establecido en la presente Ley.

Artículo 11

Será publicada la acción para exigir ante los órganos administrativos y los tribunales la estricta observancia de las normas de protección del Parque Natural y de sus planes y programas.

Disposición adicional

La ampliación del área territorial del Parque se realizará por ley de la Junta General del Principado de Asturias, previos los informes de la Junta del Parque y del Consejo Rector del mismo.

Disposición transitoria primera

Sin perjuicio de lo que establezcan en su día los planes de uso y protección, el régimen jurídico del suelo en el área del Parque Natural de Somiedo continuará rigiéndose por lo que disponen las normas subsidiarias de planeamiento municipal; el de los aprovechamientos piscícolas y cinegéticos, por el de sus disposiciones especiales, y el de los demás aprovechamientos, por sus normas particulares.

Disposición transitoria segunda

En tanto no se aprueben los planes de uso y protección del Parque, el Consejo Rector emitirá informe preceptivo en los expedientes de concesión de licencias de obras o instalaciones, que se determinen reglamentariamente.

Disposición final

El Gobierno del Principado, en el plazo de tres meses, aprobará las disposiciones reglamentarias oportunas para el desarrollo de la presente Ley, oído el Ayuntamiento de Somiedo.

Por tanto, ordeno a todos los ciudadanos a quienes sea de aplicación esta Ley coadyuven a su cumplimiento, así como a todos los Tribunales y Autoridades que la guarden y la hagan guardar.

Oviedo, a diez de junio de mil novecientos ochenta y ocho.—El Presidente, Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos.

PLAN RECTOR DE USO Y GESTION DEL PARQUE

A la espera de que entre en vigor el 1 de enero del año 2001 el nuevo y deseado Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de Somiedo (PRUG) elaborado por el Gobierno del Principado de Asturias, este espacio protegido se rige por el II Plan, aprobado por Decreto 34/95, de 16 de marzo, con nuevas orientaciones respecto al primero (Decreto 113/89).

Objetivos y directrices generales

—Mantenimiento del estado y funcionalidad de los ecosistemas en el Parque y, en consecuencia,

—Protección de las especies y los hábitat, haciendo especial incidencia en aquéllos incluidos en los catálogos regionales y comunitarios.

—Mejora de la calidad de vida de los habitantes del Parque mediante la adopción de medidas de dinamización y desarrollo económico, dirigidas especialmente a las actividades relacionadas con el uso público, el turismo, silvicultura, ganadería y agricultura.

—Promoción del conocimiento del Parque por parte de la población foránea y, especialmente, de sus valores naturales y culturales.

Zonificación del Parque

Para hacer compatible la conservación de los extraordinarios valores naturales y etnográficos de Somiedo, y de sus actividades humanas tradicionales, con el desarrollo económico y social de la zona, se han aprobado un conjunto de medidas, entre las que destaca la zonificación del territorio. En cada una de las cinco zonas establecidas se permiten, según sus características, los siguientes usos y actividades:

Zonas de Uso Restringido

Se trata de las áreas mejor conservadas. En ellas perviven sistemas naturales y especies de gran interés, y se mantiene el tradicional modelo de aprovechamiento ganadero. Se han diferenciado dos tipos:

—Zonas de Uso Restringido Especial: Areas a las que, por su especial fragilidad, no se permite el acceso de los visitantes al Parque; se incluyen aquí los montes de Saliencia, los montes de El Coto y Valle de Lago, los alrededores de Penouta, los montes de Villar de Vildas, la zona del Páramo, la peña de las Morteras, los encinares de Aguasmestas y los bosques de la solana de Saliencia. Cualquier actividad diferente a los tradicionales usos ganaderos (investigación, educación ambiental, caza fotográfica...) requiere una autorización de la Administración del Parque.

—Zonas de Uso Restringido de Alta Montaña: Areas de la alta montaña somedana abiertas a la práctica de actividades excursionistas que no perturben la tranquilidad de los parajes. Se han definido las siguientes: puerto de Somiedo-El Cornón y sierra del Rebezo-picos Albos-peña Orniz. Se mantiene también, aunque controlado, el tradicional pastoreo de rebaños ovinos.

Zona de Reserva Ecológica

—Zonas propiedad de la Administración regional con presencia de sistemas naturales bien conservados y valores ecológicos relevantes.

—Zonas representativas de hábitat singulares o frágiles con presencia de ecosistemas en estado natural y no sometidos a manejo o presión (especialmente, los hábitat cavernícolas), o bien áreas valiosas por ser utilizadas como zona de cría o refugio de especies amenazadas.

En el presente PRUG se declara Zona de Reserva Biológica el área de Las Camposas, situada al norte del pico del mismo nombre y al este del lago Bueno.

Zonas de Uso Agropecuario Intensivo

Están formadas por áreas de producción agrícola intensiva, fundamentalmente dedicadas a las producciones de forraje, que se encuentran en las inmediaciones de los núcleos de población. Se han definido las siguientes: pradera de Saliencia, pradera de Valle de Lago, pradera de Las Morteras, praderas de Caunedo y La Peral, praderas de Villar de Vildas, y praderas de Clavillas y La Bustariega.

Zonas de Uso General

Comprenden los núcleos de población y sus correspondientes vías de comunicación, además de las áreas básicas para la evolución de la actividad humana en el Parque Natural.

Son parte de la zona de uso general la carretera comarcal AS-227, que desde el concejo de Belmonte alcanza el puerto de Somiedo, y las carreteras que desde la misma dan acceso a los núcleos rurales.

Las especies y los hábitat

La protección de los hábitat suele ser la estrategia más eficaz para los objetivos de conservación pero, ocasionalmente, el especial status de algunas especies exige la adopción de medidas concretas adaptadas a las características de las mismas y a su problemática particular.

Protección de especies

El Plan de Uso y Gestión se involucra en este tema, que se ha abordado en Asturias mediante dos documentos básicos: la Directiva Hábitats, los Catálogos Nacional y Regional de Especies Amenazadas (CNEA y CREA) y la Resolución sobre protección de determinadas especies de la flora autóctona asturiana. Asimismo, en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORNA) se establece la necesidad de estudio de algunas nuevas especies sobre las cuales existen indicios razonables de una situación precaria.

Las especies catalogadas presentes en el Parque Natural son, al menos, las siguientes: Oso pardo (Ursus arctos), en peligro de extinción y catalogada como especie prioritaria en la Directiva Hábitats; Urogallo (Tetrao urogallus), sensible a la alteración del hábitat; Aguila Real (Aquila chrysaetos), vulnerable; Alimoche (Neophron pernocterus), de interés especial; Halcón Peregrino (Falco peregrinus), de interés especial; Azor (Accipiter gentilis), de interés especial; Nutria (Lutra lutra), de interés especial e incluida en el anexo II de la Directiva de Hábitats.

En la Directiva Hábitats se indica la necesidad de designar zonas especiales de conservación, entre otras, para las especies siguientes: murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrum-equinum) y murciélago pequeño de herradura (Rhinolophus hipposideros), por lo que el Plan Rector asume que la dirección del Parque arbitre las medidas pertinentes para la conservación de sus lugares de refugio.

En lo que respecta a los vegetales, la especie de mayor interés, por su rareza y fragilidad, es la centaura de Somiedo (Centaurum somedanum), catalogada como prioritaria en la Directiva Hábitats. Esta especie se da solamente en unos medios muy característicos, las tobas calcáreas, que aparecen de forma excepcional en el Parque Natural de Somiedo, de ahí que los rectores del Parque tomarán las medidas convenientes para que las actuaciones que pudieran afectar a estos medios se realicen de forman que permitan la conservación de la especie y, consecuentemente, del hábitat en el que se desarrolla.

Patrimonio histórico y etnográfico

En el patrimonio etnográfico del Parque Natural de Somiedo destacan principalmente los conjuntos arquitectónicos del hábitat rural: hórreos, paneras, otcheras, molinos y pisones y, especialmente, las brañas, formadas por cabañas de techo vegetal o corros de piedra. En este sentido, el Plan Rector de Uso y Gestión —que se ocupa, asimismo, de los bienes arqueológicos del Parque— manifiesta que las acciones a ejecutar para el mantenimiento del patrimonio etnográfico se realizarán desde dos vías diferentes:

—Acciones de conservación y restauración en aquellos elementos o conjuntos cuya actividad agropecuaria actual sea una garantía complementaria para asegurar una adecuada conservación.

—Realización de Planes de Restauración Integral (PRI) para las brañas más significativas, cuya importancia y valor exijan un tratamiento especial no abordable desde la anterior perspectiva.

Ganadería y agricultura

La ganadería y agricultura constituyen las actividades económicas de mayor importancia en Somiedo, donde acaparan en torno al 80% de los empleos. Como existe una dependencia de la población residente en Somiedo de la ganadería de carne, y en mucho menor grado, de la agricultura, la gestión del Parque debe atender a su promoción, intentando mantener las actividades tradicionales y apoyando especialmente la comercialización del ganado de carne. Igualmente, velará por la compatibilidad de los usos ganaderos con los objetivos de protección del Parque, arbitrando medias que, garantizando estos últimos, no supongan limitaciones graves a la actividad económica.

Si llegaran a plantearse incompatibilidades entre los usos ganaderos y recreativos, tendrán prioridad los primeros.

(Fuentes: Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias y Boletín Oficial del Principado de Asturias del 3-V-1995.

Palacio de los Caunedo

El palacio de Caunedo, pueblo a casi 5 km de Pola de Somiedo, perteneció al linaje de los Caunedo, originario al parecer del núcleo rural homónimo, llegando «a ejercer, a partir del siglo XV, la jurisdicción señorial sobre la mayor parte del concejo» (Matilde Zarracina). Según la tradición, lo edificó en el lugar citado el primer Adelantado de los Caunedo en el siglo VIII por mandato del rey Don Pelayo, para proteger el valle del Somiedo de las correrías árabes (Juan Martín). Sin embargo hay quien apunta que la noble construcción posiblemente se haya levantado en el siglo XVII, a partir de una torre del s. XV, con puerta de arco de medio punto constituido por grandes dovelas. Dicha torre se mantuvo en el centro de la fachada y a los costados se incorporaron dos alas. De la primitiva casa solariega de esta familia hoy sólo se conserva la planta —parcialmente alterada, asimismo— y la capilla de pequeño tamaño, que se integraba en el frente del complejo palaciego.

Gracias a la imagen incluida en el libro Bellezas de Asturias de Aurelio de Llano se sabe que en 1925 era bastante bueno el estado de esta casa-palacio, que respondía al estilo característico de las casonas rurales asturianas del s. XVII. Posteriormente se acometieron desafortunadas reformas que le han hecho perder una gran parte de su interés arquitectónico.

Aunque desplazado de su inicial ubicación, conserva el escudo familiar.

Iglesia de San Salvador de Endriga

La iglesia de San Salvador, en Endriga (valle de Saliencia). Está dentro de la línea tradicional y popular asturiana de los siglos XVII y XVIII. Es de reducidas dimensiones, con una planta muy compartimentada a nivel espacial. Cuenta con una nave estrecha y alargada, con coro de madera a los pies, crucero con pequeñas capillas laterales y holgado testero, así como cabildo al lado sur. Contiene tres retablos, uno de ellos —el mejor exponente, sin duda, de la imaginería barroca de Somiedo— realizado por el escultor ovetense Manuel Fernández Manjoya, documentado, según Germán Ramallo, en 1755. Consta de dos pisos y ático, con tres calles, destacando los plintos de las columnas. Domina en todo él una recargada y menuda decoración. Recientemente ha sido objeto de rehabilitación.

El interior acoge también una imagen de la Virgen de la Mesa, de fines del s. XVII o inicios del XVIII, «que la leyenda relaciona con una victoria de Pelayo conseguida sobre los musulmanes durante la Reconquista» (Fernando Lorenzo Alvarez).

PR AS-14. Ruta La Peral - Villar de Vildas

Esta ruta está calificada como «Sendero de Pequeño Recorrido (P.R.)» • Acceso: El acceso al pueblo de La Peral puede realizarse desde la capital somedana, La Pola (Pola de Somiedo), o entrando desde tierras leonesas por el puerto de Somiedo. • Se inicia el recorrido en La Peral, siendo el final en Villar de Vildas • Distancia: 13 km • Dificultad: Media • Duración aproximada: 5 h y 15 min • Itinerario: La Peral - Braña los Cuartos - La Pornacal - Villar de Vildas.

Descripción de la ruta

La ruta parte desde La Peral, pueblo vaqueiro de verano, por una pista que, en dirección oeste, asciende pausadamente entre prados hasta la fuente las Mal.ladas (Matchadas). Se divisan desde aquí, a la izquierda, Peña Penouta, el Valle del Trabanco y el Picu'l Cornón, a la derecha, el Pico el Mocusu, y al este el pueblo de La Peral, la carretera que sube al puerto de Somiedo, la braña de Mumián y Peña Gúa, al fondo.

A través de prados, el camino alcanza su cota más alta para adentrarse en el piornal, que cubre en estas alturas las laderas no explotadas con fines ganaderos. Como constituyente común de estos piornales se encuentra la genciana, que en Somiedo presenta la peculiaridad de tener las flores de color anaranjado. En el punto más alto un claro entre los piornales deja ver la fuente Borrones y una pequeña charca estacional. Ambas se dejan a la derecha mientras la senda se encamina al collado de Enfistietcha (Enfistiel.la), desde donde la vista se abre a una panorámica inigualable del valle de los Cereizales y del alto Pigüeña.

Nuevamente, por las laderas salpicadas de aulagas y piornos, desciende el sendero hacia el valle de Pigüeña. Los primeros metros discurren por la margen izquierda de la vaguada para cambiar a la derecha al poco trecho y desembocar en la braña los Cuartos. Desde aquí, por la pista que parte en dirección norte, atravesando las praderas de La Requexada y tras visitar la famosa braña de La Pornacal, se llega a la localidad de Villar de Vildas, punto final del recorrido propuesto. En el último tramo destacan los magníficos hayedos que cubren la ladera de umbría del valle del Pigüeña.

Observaciones: La ruta es excesivamente larga para realizarla en los dos sentidos. Se recomienda, por ello, dejar el vehículo en Villar de Vildas y alquilar otro medio de transporte para dirigirse al punto de salida en La Peral.

Se trata de una de las rutas más bellas del Parque de Somiedo. Realizarla en las primeras horas del día permitirá observar, en algunos puntos, rebecos pastando y eludir las horas de mayor insolación, pues a lo largo de su recorrido apenas existen sombras en las que guarecerse.

Comarca del Camín Real de la Mesa

Iglesia de San Pedro de Pola de Somiedo

En el municipio de Somiedo

La pequeña iglesia parroquial de San Pedro, en Pola de Somiedo, de buen sillar en fachada y espadaña, exhibe sobre la puerta la fecha de su erección (1751). Inicialmente, parece que se la dotó de planta rectangular; más tarde se agregó un cuerpo a cada lado a la altura del centro de la nave, mostrando el del costado norte el escudo de los Flórez Estrada. A ambos extremos del blasón figura una inscripción, recogida por Sarandeses.

Iglesia de San Pedro de Pola de Somiedo
Pola de Somiedo

Pola de Somiedo

En el municipio de Somiedo

Villa y capital del concejo de Somiedo. Está situada a una altitud de 700 m. y dista de la capital de la Provincia 86 km. Según Juan Antonio Cabezas, en su obra Asturias (Madrid 1970): «Pola, o Puebla de Somiedo, que ya tiene representación en el s. XIII, cuenta hoy con setenta hogares, el edificio del Ayuntamiento, dos tabernas, en una de las cuales hace estación terminal el correo de Oviedo; una botica, una panadería, una fonda, una iglesia del s. XVIII, en cuya pared hay un escudo con unos ...

Cueva Huerta

En el municipio de Teverga

Localización: Se halla en el concejo o municipio de Teverga (Asturias), en el desfiladero del río Sampedro.

Acceso: Se encuentra muy próxima a la carretera de Teverga-Puerto Ventana, a menos de 1 km del cruce de acceso al pueblo de Fresnedo.

Visitas guiadas: Se realizan dos tipos de visitas. Una es la visita de PASARELA, un recorrido por la pasarela de la cueva, de unos 50 minutos de duración y apta para la mayoría de las personas. La otra es la denominada ESPEOLOTURISMO y consiste en el recorrido por el cauce del río, con una duración aproximada de 2 a 3 horas según el número de personas.

 

Cueva Huerta
Festival de la Fresa de Candamo

Festival de la Fresa de Candamo

En el municipio de Candamo

El primer domingo de junio miles de personas de toda Asturias se reúnen en Grullos (capital del concejo o municipio de Candamo), en uno de los festivales gastronómicos regionales más reputados: el Festival de la Fresa, producto emblemático de Candamo.

Vecinos de todos los pueblos exponen y venden parte de su producción, que desaparece en pocas horas, optando a cuatro galardones: fresas de oro, plata y bronce, y premio a la originalidad.

 

Galería de vídeos
Sobre Asturias

Ruta las Xanas

En el municipio de Santo Adriano

Esta ruta está calificada como «Ruta a pie»

  • Acceso: De Trubia, localidad industrial del concejo de Oviedo comunicada con la ciudad de Oviedo (capital del Principado de Asturias) por la carretera N-634, se continúa por la AS-228 en dirección a Teverga y Quirós. Pasado el pueblo de Tuñón (Santo Adriano), y antes de llegar al de Villanueva (Santo Adriano), está el área recreativa de Las Xanas y una zona de aparcamiento.

 

Ruta las Xanas
Primera Flor de Grado

Primera Flor de Grado

En el municipio de Grado

El mercado de la villa de Grado (capital del concejo o municipio de igual nombre), que se celebra miércoles y domingos, es uno de los elementos más señeros de la vida moscona. La riqueza de sus vegas y su tradicional producción agrícola justifican la existencia de estos dos mercados semanales, así como la celebración de varias ferias específicas, denominadas, respectivamente, la Primera Flor (domingo después del domingo de Pascua) y la Segunda Flor (siete domingos después de la primera).

 

Parque de la Prehistoria de Teverga

En el municipio de Teverga

Fecha de inauguración: 24 de marzo de 2007.

Fecha de apertura al público: 25 de marzo de 2007.

Ubicación: El Parque de la Prehistoria se encuentra en San Salvador de Alesga, a unos 3,5 km de San Martín, capital de Teverga, concejo o municipio situado al sur de Asturias, en una zona intermedia entre el centro y oeste de esta Comunidad Autónoma.

 

Parque de la Prehistoria de Teverga
Fundación Oso de Asturias

Fundación Oso de Asturias

En el municipio de Proaza

El oso pardo (Ursus arctos) es una de las especies animales más amenazadas de la fauna ibérica. De hecho, es la única que con la categoría de «En Peligro de Extinción» viene recogida en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada del Principado de Asturias, al igual que en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Multitud de causas han llevado al oso a esta dramática situación (caza furtiva, pérdida de hábitat, etc.) que en gran parte persisten hoy en día.

 

Mapa de situación
Ubicación exacta

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Visitas virtuales
Street View: Ecomuseo, Somiedo (Asturias)
El tiempo para este municipio
Información sobre la predicción por horas

La "Predicción por horas" presenta la información de hora en hora hasta 48 horas después de la hora nominal de actualización de los modelos numéricos (00, 06, 12 y 18 UTC). Se generan de forma automática mediante el tratamiento estadístico de los resultados de modelos numéricos de predicción, lo que puede dar lugar a diferencias con otras predicciones realizadas por la Agencia, que son elaboradas por predictores que interpretan y adecuan los resultados de los modelos. La selección se hace por municipios y la información que se presenta son predicciones para la capital del municipio, dado que algunos términos municipales tienen una amplia extensión geográfica, así como diferencias de altura sensibles, algunos de los datos previstos pueden variar de un lugar a otro del mismo.

Turismo activo
Actividades de turismo activo que se pueden realizar en Asturias
  • Actividades culturales
  • Bibliotecas municipales
  • Cuevas
  • Juegos populares
  • Piscina municipal
  • Rutas gastronómicas
  • Visitas a sitios pintorescos
  • Zona de baño
  • Zonas monumentales e históricas
  • Boley playa
  • Caza
  • Ciclismo
  • Equitación
  • Esquí
  • Golf
  • Paseo a caballo
  • Rutas en bicicleta
  • Tenis
  • Ala delta
  • Paracaidismo
  • Ultraligero
  • Viajes en globo
  • Vuelo con motor
  • Vuelo sin motor
  • Avistamiento de aves
  • Avistamiento de cetáceos
  • Paseos en bicicleta
  • Recolección plantas
  • Rutas a pie
  • Sendas costeras
  • Senderismo
  • Senderismo guiado o libre
  • Turismo ornitológico
  • Zona de bellos paisajes
  • Buceo
  • Canoa
  • Kayak
  • Kite surf
  • Motos de agua
  • Navegación
  • Paseo en barco
  • Pesca
  • Piragüismo
  • Remo
  • Surf
  • Vela
  • Veleros
  • Windsurf
  • Actividades de montaña
  • Barranquismo
  • Bicicleta de montaña
  • Buggies
  • Coasteering
  • Descenso de cañones
  • Descensos en canoa
  • Escalada
  • Espeleología
  • Montañismo
  • Motos
  • Multiaventura
  • Paintball
  • Puenting
  • Quads
  • Rafting
  • Rappel
  • Raquetas de nieve
  • Rutas 4×4
  • Rutas a caballo
  • Treking

Parque Natural de Somiedo

En 1988 se declara Parque Natural, siendo el primero en Asturias en ser considerado con esta categoría, una decisión que pretendían conseguir diversos de objetivos:

  •  Conservación de sus ecosistemas, hábitats y especies.
  • Mantenimiento del patrimonio etnográfico y la actividad agropecuaria compatible con su conservación.
  • Mejora de la calidad de vida de sus habitantes.
  • Promoción de los valores naturales y culturales del Parque por parte de la comunidad científica, la administración, la población local y foránea.

El hombre ha sabido comprender a la naturaleza del Parque de Somiedo y ésta le ha devuelto sus cuidados manteniéndose apenas sin modificar a lo largo de los siglos, siendo, aún hoy, un ejemplo de convivencia y completa integración.

El Parque Natural de Somiedo se extiende por cinco valles: Saliencia, Valle del Lago, Puerto y Pola de Somiedo, Perlunes y Pigüeña y sus cinco ríos con los que comparten nombre.

De su paisaje, destaca la belleza de los lagos, situados al sur del concejo de Somiedo, en lo alto de las Cordilleras que separan Somiedo de León: los tres pequeños lagos de Saliencia; el Lago del Valle, con su islote característico, es el mayor lago de Asturias, con un promedio de radio de 280 metros y un calado medio de 10 metros, aunque en algunas zonas alcance los 50. Le siguen las escondidas Lagunas de El Páramo, entre los valles de los ríos Somiedo y Pigüeña.